Cuaresma es el tiempo adecuado para enamorarse.

Esta semana da inicio la Cuaresma con el Miércoles de Ceniza, fecha del calendario litúrgico que se calcula contando cuarenta días previos al Domingo de Pascua. Este tiempo está muy vinculado al ayuno, el sacrificio y la abstinencia, términos que para poder entender su sentido y su lógica, es necesario primero haber experimentado el amor.

En este sentido, el papa Francisco en su mensaje para la Cuaresma 2020, pide una reconciliación con Dios, una conversión mediante “un diálogo de corazón a corazón, de amigo a amigo.” Afirma que el acercarse a Dios, “más que un deber, nos muestra la necesidad de corresponder al amor de Dios, que siempre nos precede y nos sostiene”. (cfr. Mensaje del Papa para la Cuaresma 2020).

Con respecto al sentido de la vigilia y el ayuno en esta Cuaresma y Semana Santa, Gustavo Godínez, religioso de los legionarios de Cristo, comparte en entrevista que la relación con Dios es como la relación de los enamorados: ¨Todos hemos experimentado relaciones humanas que se enfrían con el paso del tiempo. Todos hemos estado enamorados y hemos dejado que el tiempo vaya enfriando nuestro corazón por la rutina y, sin darnos cuenta, llega un momento donde nos preguntamos ¿qué pasó con el amor primero? ¿Dónde quedaron esas largas horas de alegría en compañía de mi amado o de mi amada? Cuando dejamos de cultivar el amor, el amor se enfría y el corazón se seca.”

En referencia al ayuno y vigilia de la Cuaresma, ¿qué sentido tiene este sacrificio?: “Es increíble lo que un corazón enamorado está dispuesto a hacer por la persona que tanto ama. Para quien no está enamorado gastar en unas flores parece algo absurdo, pasar horas preparando un regalo parece innecesario, dejar que el tiempo vuele mientras miras a los ojos a tu amada parece un desperdicio de tiempo, renunciar a la diversión del antro por estar con ella o él parece una locura. Sin embargo, el amor llena de sentido todos estos sacrificios o renuncias a nuestro tiempo y a nuestros gustos. Sólo el amor es capaz de explicar el valor del sacrificio.

Con Dios pasa lo mismo. Nuestro corazón anhela una intimidad de amor eterna con esa persona que ya ha hecho todo por nosotros, pero el tiempo y la rutina de la vida cotidiana han ido apagando nuestro deseo de buscarlo, nuestras ganas de estar con él y quizás hoy ya no te sientes enamorado de Dios. Es más, puede ser que nunca te hayas enamorado de él porque nunca lo has conocido y el simple hecho de escuchar que otros lo hayan hecho es suficiente para amargarte el corazón y pensar que es imposible tener una relación real con Jesús.”

¿Qué diría a una persona que se sienten alejada de Dios?:

“Que si estuviste enamorado de Jesús y ahora te has enfriado o si nunca te has enamorado de Él, no te preocupes porque la Cuaresma es un tiempo para enamorarse o re-enamorarse de Dios.

En estos días que inicia Cuaresma y luego Semana Santa, ¿con que medios la gente se puede acercar a la fe y al amor de Dios? “La penitencia y el ayuno son medios para encender nuevamente el amor. Así como gastar en flores parece tonto para quien no está enamorado, la penitencia y el ayuno pierden todo su sentido lejos del amor. Si quieres recuperar o empezar ese amor deja de lado tu comodidad, quítate del centro y voltea nuevamente a tu Amado. Piensa ¿qué cosas puedo hacer por Él? ¿a cuánto puedo renunciar en este tiempo para gritarle que lo amo? Y no, la penitencia y el ayuno no son cosas fuera de este mundo ni locuras medievales.”

¿Qué tipo de penitencia pueden hacer las nuevas generaciones?:

“La mejor penitencia que puedes hacer esta cuaresma es renovar tu fidelidad con Dios. Pasa tiempo con Él, vuelve a mirarlo, regresa a contemplar su amor en el sacrificio que ha hecho por ti y que renueva cada Eucaristía, dedica unos minutos diarios a la oración, al silencio, a la reflexión. El mejor ayuno que puedes hacer es el de tu tiempo y tus gustos para complacer a tu Amado. ¿Qué tal si esta cuaresma reduces el tiempo que pasas en redes sociales para pasar tiempo con Jesús? No importa la penitencia o el ayuno que escojas, lo que importa es que hagas lo que hagas, tengas siempre los ojos fijos en tu enamorado. Cuando miras el sacrificio se vuelve insoportable vivirlo, cuando miras a la persona por la que lo ofreces se vuelve una motivación para crecer en el amor.

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